viernes, 5 de septiembre de 2008

Sabores...

Sonrisas, despedidas,
Momentos que nunca se olvidan
El recuerdo…
La vida es una mezcla de sabores

Dulce…
La ingenuidad del amor
El besoel calor de la familia
El abrazo tierno
Las victorias
El éxito en las metas trazadas

Saladas…
Las lagrimas que brotan de tristeza
Y recorren el rostro
Para morir en la boca.
Entonces, cansado de llorar,
Duermes tratando de olvidar

Amargo…
La decepción,
Cuando tus principios
Se ven traicionados
Y tu alma vulnerable
Clama perdón

Momentos que permanecen
Y en la memoria te estremecen
Mirar atrás para agradecer el presente
E imaginar el futuro deseado

Sólo hasta que tomas conciencia,
Aprendes a disfrutar
El agridulce de la existencia

Así el ser humano se da cuenta
De que está vivo
Y debe seguir su camino,
Con la esperanza de abandonar
Este mundo
Con el dulce sabor de haber encontrado
El sentido y la trascendencia.


Andrea Felce
05-08-08

jueves, 4 de septiembre de 2008

Mi Puerto


Encontré mi puerto
Cuando mis velas se encontraban rotas
Y la neblina ocultaba el camino
El faro de tu amor
Me llevo hasta ti
Y mi alma se ancló a tu muelle

Ahora amparada en el sentimiento
Se disipa la neblina,
Y La noche despejada
Es testigo de mi entrega

El primer beso que rompió como una ola
Sobre los arrecifes de mi cuerpo
La primera palabra tierna
Como el susurro de la brisa costeña

El abrazo perfecto…
Todo es magia
Todo encaja

Nace un amor sin miedos
Sin fantasmas, solo el frenesí,
La locura, la cordura
El deseo de dibujar sonrisas
Que no se borren en la arena

Hoy solo deseo estar a tu lado
Vivir cada sueño que hemos imaginado
Caminar juntos hacia nuestras metas
Compartir cada alegría, cada tristeza,
Cada fantasía, cada realidad

Encontré mi puerto
Para ser mi refugio y yo su custodia
Para amarlo como nadie lo ha amado
Y permanecer en él, anclada
Y más que nunca, feliz
Andrea Felce

La Muerte


Desaparecen existencias con cada respiro
Fugaz, efímera y más que nada injusta
La vida
Las circunstancias, la inconciencia
Y la violencia detienen latidos del corazón
Arrancan sueños, roban tesoros
Solo queda la tristeza y el abandono
Almas expuestas a la intemperie
Dolores eternos
Llantos ahogados por la cotidianeidad
Y la vida que sigue indetenible
Y avasallante
Sin dejarnos minutos para fortalecernos

Es como un naufragio
La muerte
Inesperada, contundente
Desaparecen existencias en un suspiro…
Y todas las flores del mundo
Parecen cambiar su sentido
Y llueve frío
Y cae el negro
Viste el cuerpo, nubla la vista
Y ensombrece el espíritu
Mientras otra existencia se pierde,
Yo aún respiro…

Andrea Felce Z.

Al Hada Madrina de mis Cuentos de Hadas: Mi mamá


Dicen que los seres mágicos nacen en el mes de las flores y definitivamente tú eres unos de ellos. Eres la que le ha dado alas a todos mis sueños. La que me consuela con sus brazos amorosos y derrama sus lágrimas para lavar mis sufrimientos. Eres la voz en la que más confío, la mano que me sana con su amor infinito. Quien derrama sobre mí las bendiciones más poderosas. Mi conexión más cercana con el Dios de los cielos.
Eres el pilar fundamental de la acrópolis de mi vida. Forjaste en mí a la mujer que soy ahora. Me has infundido tu fortaleza y tu ímpetu, tu fe y tu esperanza, tu sabiduría y sensibilidad. Soy de ti. Me debo a ti.
Agradezco al cielo por regalarme a un ser como tú y por permitirme pasar otro año a su lado. Celebro este día como el día que Dios decidió crear a mi madre: A la mujer que más amo, la mujer de mi vida, que con sus virtudes y sus defectos es simplemente perfecta. Mi mejor amiga y mi compañera de viajes por los aprendizajes de lo terrenal.
Eres mi alma gemela. La que descifra mi corazón con un mirada… y se comunica con mi espíritu al tomar mi mano, en una conexión mística que sólo nosotras entendemos. Existe la magia en el amor protector de una madre, que entrega y se desvive sin esperar nada a cambio. No existe un sentimiento más puro y maravilloso.
Gracias mamá por existir y venir a dedicarme tu vida y enseñarme a ser una persona íntegra. Por darme las herramientas para sobrevivir en este mundo y acercarme al otro. Gracias por existir en todas mis mañanas, por abrazarme en todas mis derrotas y celebrar todas mis victorias. Sólo tú mereces el crédito de todo lo que he aprendido porque has sido mi modelo y mi escultora. Gracias por acompañar mi llanto en el suelo, gracias por regalarme la mejor canción, gracias por desvelarte conmigo cada noche. Gracias mamita por amar lo que amo y por vencer tus dolores para vivir a mi lado.
Que Dios te regale miles de años de vida, que son años de bendiciones para mí. Y que me ayude a ser una mujer tan valiente y una madre tan abnegada como tú… Siempre serás el hada madrina de todos mis cuentos, la que con una sonrisa mantiene el equilibrio de mi universo. ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! Te Amo infinitamente…


Carito
02-05-07

lunes, 1 de septiembre de 2008

De mi infancia...


El regreso a los caminos
De mi infancia
Dulce…
Las calles que recorría
Cuando me escapaba de la casa,
Saltaba sus rejas azules,
Ahora verdes,
Y caminaba desenvuelta
Como si todo ese espacio
Me perteneciera…

Me pertenecía,
Lo hice mío en lo más
Profundo de mí ser.
Todavía recuerdo
Mis pequeñas aventuras,
Mis travesuras,
Los sonidos mañaneros
Los sabores de la comida
El raspadito de colita
O de parchita…
Los escondites…
El carnaval…

La libertad la sentía
Podía ser todo lo que quisiera
Y nada me detenía…

Me subía al árbol a bajar mangos
Que yo no me comía
Y cuando mi mamá venía
Me escondía…
No quería volver a la realidad
Ese era mi cuento,
Yo lo escribía
Y no quería cerrar el libro
Nunca
Pues regresar era dormir
Para soñar con mí regreso

Tantos años pasaron
Pero el camino aún recordaba:
Después del arco a la izquierda
En el centro de la manzana…
Esa pared blanca,
Las flores rojas…
La puerta de madera,
La reja, el portón…
Es como si la vida hubiera pasado
Y todo en ese lugar
Se hubiera congelado

Da tristeza…
Pues solo su apariencia
Permanece incorrupta
Esas calles
Ya no son lo que eran
La casa es abandono
Ruina, derrota…
Generadora nostalgia,
Pero a pesar de todo
Esa imagen
Conserva su paz
Y guarda en sus colores
Un pedacito de mi…

Andrea Felce Z.

Reflejo y Cobardía


El enemigo a vencer eres tú mismo. Somos lo que atraemos a nuestra vida. Nuestro malestar presente no es más que una consecuencia del pasado. Los años no perdonan al cuerpo mientras el alma puede llegar a congelarse y permanecer en el frío estático que frena todo aprendizaje.
Envejecer sin conciencia, es acercarse a la muerte sin haber dejado un legado. Es el fin tras la vida que pasó por ti y nunca viviste. Pues nunca quisiste ver lo que tiene para ofrecerte.
Ahogado en un pesimismo que se siente a tu paso, desperdiciaste el regalo. No conociste el amor, ni la esperanza, ni la fortaleza tras el dolor, ni las ganas de dar o la satisfacción de una sonrisa.
No conociste la aventura ni la magia, no disfrutaste imaginando lo imposible o soñando con lo grande.
Obtaculizaste tu crecimiento para convertirte en un ser errante que ofrece la carnada de la incredulidad para que los fracasos te mordieran las posibilidades.
Glaucoma del espíritu, momificación de lo humano, despojo… Vacío, superfluo, materialista, hermético… tibieza…
Duele ver como los fantasmas del miedo vienen a lamer tus heridas como lobos sedientos. Entristece ver como te niegas a ver la realidad y a tomar conciencia de que todo de lo que has decidido rodearte no es más que el reflejo de ti mismo. Frustra ver como eres tu propio verdugo, tus manos colocan la soga en tu cuello y tus pies se ven dispuestos a saltar. Perturba que seas capaz de arrastrar contigo a los seres que te aman y te entregaron su vida.
Cobardía, renuncia, desamor, ego, rabia… hombre de poca fe…ojala que la muerte no te llegue sin antes aprender…
A.F

Angeles


Son esas personas que aparecen de repente
Y en sus ojos puedes ver el reflejo del amor
Son aquellas personas que te ayudan
O te dan fuerza con sus palabras
Te llenan de calor con un abrazo
Iluminan tus ojos con una sonrisa
Y encienden tu corazón con su paso
Sin esperar nada acambio…
Son los ángeles en nuestras vidas
Que pasan como susurros
En nuestra existencia
Para hacernos sentir
Que Dios no abandona
¿De cuentos peligros nos han salvado?
¿En cuantos momentos indicados
Han estado?
Y de pronto desaparecen
Como si los hubiéramos soñado
¡Que grande es la misericordia del Padre!

El señor ha sido bondadoso conmigo
Desde lo más alto del cielo
Me ha enviado una legión de Ángeles
Para protegerme de todo mal
Y entre ellos estás tú
Mi guardián
Como un regalo
Creado solo para mí
Que no me abandonará nunca
Pues con tus alas me envuelves
Para que mi alma no tema
Y como un niño duerma
Mientras mi sueño velas.

Andrea Felce Z. (13-2-07)

Verso Triste


Llantos de dolor interno
Ahogados por la sonrisa cotidiana
La serenidad fingida
El alma inquieta y el rostro apacible
Para derrumbar las murallas
De este Imperio de tormento
Se borraron las sonrisas
Y solo queda el sufrimiento
Desaparecieron los sueños
De juventud, siempre bellos
El trabajo, la angustia, la necesidad,
La desesperación gobiernan
Como férreos dictadores
Sin tiempo.

Solo queda el cansancio de la lucha eterna
Pues los pocos rayos de luz entre las altas paredes
Ya no son un consuelo

Las manos duelen, como duele el pecho

Llantos de dolor interno
Ahogados por el día a día
Las lágrimas se ocultan
En espera de alegría

Llantos de dolor interno
Una sonrisa, una caricia y un verso...
Triste.

Andrea Felce
30-07-2008

Humanidad


Humanidad
Caníbal del hombre
Destrozas todo lo que la naturaleza
Ha creado
Creas monstruosidad de la belleza
Destruyes el regalo de los dioses
Consumes el verdor en llamas infernales
Extingues vida que no te pertenece

Hecatombe humana
Que inmolas al inocente
Glorificas al asesino
Engañas al pobre
Deificas al rico
Culpas al lejano
Ofendes a tu hermano

Barbarie ¿dotada de razón?
¿Para qué?
Si no respetas el suelo que pisas
Si menosprecias al vecino
Lo envidias
Y te perturba su felicidad

Juez injusto,
Condenas ferozmente
Prejuzgas, discriminas
Impones, criticas
Pero la iglesia es la inquisidora
Tu verdad es la que cuenta
Y en su nombre arrasas
Rompes tus propias leyes
Asesinas, mientes, robas y ultrajas

Humanidad…
Salvaje…
Selva en la ciudad
No es la inteligencia
Sino el alma
Lo que te diferencia del animal
Sólo su cultivo
Te podrá salvar…
A.F

domingo, 31 de agosto de 2008

Desahogo


Laberinto cuya salida desconozco
Mientras más me adentro
Mas perdida me siento
Mientras más siento
Lloro,
Río a ratos
Y no soy feliz.
Busco
Salidas
Que se desvanecen
Como espejismos
En el desierto de mi alma…
Perdida,
Tranquila.
En una espera
Que parece eterna
Y es tan corta…

El tiempo pasa
Y los días se llenan
Con mi deambular
De sitio en sitio,de esquina en esquina,
Productiva…
Alegremente triste,tristemente sonriente.
Mirada opaca
Bajo el brillo de la luna
Alumbrando mis noches
De reflexión,
De agonía,
De valor,
De plegarias
Que alimentan con esperanza
Este espacio hueco
Que lleno con cotidianidad,
Con proyectos,
Con desinhibiciones

Descubriendo en mi ser
Lo que permanecía oculto
Por la timidez,
Que esta sociedad a veces
Nos hace adoptar
Y que al mismo tiempo
Se encarga de hacer a un lado

Sobreviviendo…
Agradecida con el cielo.
Decepcionada…
De los hombres y mujeres
Que abusan de la buena voluntad de los demás

Encontrando nuevos seres maravillosos
Y esperando a uno especial
Que complete la mitad de que perdí

Sanación...
Huyendo de la desesperación
En medio de adioses
Y bienvenidas…
De dolores y despedidas
De momentos de alegría
Breves…

La vida es un suspiro
que se extingue cada día
Mientras otros respiran,
Cantan, ríen, danzan,
Sueñan, trabajan, lloran, gritan,
Se esfuerzan, o desperdician…

Quiero volver a ser una niña
Para idealizar a mi padre
Y escuchar sus maravillosos cuentos
Antes de caer profundamente dormida
Entre princesas y animales…
En un cuento de hadas...
Donde todo es hermoso…
Y nunca más tener que soñar
Con el mar que me asecha
Y sus olas enormes que rompen
Cada vez más cerca para ahogarme…

Quiero ser niña para jugar
En vez de que jueguen conmigo
Para vivir una fantasía que detesto
Con mi conciencia…
Que bendigo a mi edad
Para no tener que vivir una mentira
Y no repetir los errores que he visto
Y cometido…
Para ser libre en el futuro
Para triunfar en la vida
Romper las cadenas
Y los patrones que se repiten

Paciencia…
Necesito paciencia
Y fe…

A.F.

La Bailarina


Elevada, etérea
Diosa en los templos
Sacerdotiza de la trascendencia
Las cadenas quisieron atarla
Pero esclavizada,
Perpetuó su danza y
La hizo deseada, signo del poder
Y la dominación de Marte

Hermosa, armada de seducción
En un renacer lunar
Su cuerpo se desliza
Entre lo terrenal y lo divino

Sus brazos, suaves y ondulantes,
Son alas que se despliegan,
Encantan y armonizan

Y su manos cual lenguas de fuego
Siempre en expansión

Y sus caderas vibrantes,
Serpentean o golpean
Al ritmo del derbake
Mientras sus pies desnudos
Se aferran a la tierra
En conexión con la materia

Mira sus ojos y déjate absorber
Por su misticidad

Esa mujer
Al servicio de sus emociones
Expresa su alma

Danza y es felíz
Danza y es libre
Danza
Solo danza…


Andrea Felce

Incertidumbre Humana


Soy un alma en busca de un camino, ser cuyo propósito es descubrir el sentido de lo que me rodea y en ello la esencia de mí mismo; es una búsqueda constante que no acaba hasta conseguir lo que quiero: la trascendencia, la eternidad de yo conmigo mismo y para ello alcanzo varias etapas, varios niveles en mi vida. Pruebo un manjar y otro, algunos puede que estén podridos, pero los pruebo al fin para conocer cuál es mí ambrosía.

Lo desconocido es para mí un mundo de tinieblas, un laberinto nocturno ausente de estrellas que iluminen mi camino, pero eso sólo desencadena en mí un espíritu de aventura y excitación ante el riesgo, el peligro, la desilusión y la muerte. No se qué encontraré allí, tal vez algo que sólo sea mío, tal vez algo que sea de todos, pero encontrar algo será mi destino.

Cuando escribo me revelo ante los demás, en un intento de ser entendido, de drenar mi alma y purificarla y en ese fluir interior me conozco.

En la afonía escucho una voz interna, me conecto con lo más profundo de mi ser, voy encontrándome con lo oculto de mi espíritu; es mi inconsciente quien me habla como en un sueño lúcido. Me encuentro aturdido, pues grita lo que desconocía y me siento sincero conmigo.

Quería aventurarme a lo desconocido y me volví fiero pues a través de la gloria encontré un camino para inmortalizarme por medio del recuerdo. Perdurando en la memoria de quienes me admiraban y me temían. Me encontré en mi camino contigo, contigo y contigo y vi que me importaban, pues eran como yo... y seguí caminando.

La guerra no fue para mí el todo, el todo soy yo, regresé a mí, con una nueva perspectiva… el camino ha sido largo y aún me queda mucho que recorrer. Probé la poesía, probé la guerra y el silencio, movido por mis ansias de conocer… estoy descubriendo quién soy… ¿Será que algún día me detendré? Y cuando me encuentre ¿cómo sabré que lo he logrado?
Andrea Felce